La destacada triatleta nacional Valentina Carvallo tras un exitoso año y lograr el tercer lugar en el Ironman 70.3 realizó un importante desafío. Este lleva por nombre 39 latitudes y consistió en realizar 16 triatlones, por 16 regiones en 16 días.

Este gran desafío ha llevado a la triatleta a recorrer  grandes e icónicos lugares de Chile tales como Arica, Iquique, Hornitos, Bahía Inglesa, Puclaro, Casa Blanca, Sierra Bellavista, Santiago, Lago Colbún, Cobquecura, Laguna del Laja, Caburga,  Valdivia Centro, Lago Llanquihue, Lago castor y finalizando en el Estrecho de Magallanes en Punta Arenas.
Valentina recorrió más de mil kilómetros entre Bicicleta, Natación y Running  llevando su deporte a cada extremo de nuestro país. Durante el viaje la acompañaron su esposo, hermanos e hijo, viajando y viviendo en un motorhome junto al equipo de Prokart Producciones.

Hoy su objetivo se centra en una completa recuperación de la competencia que significó mucha exigencia y cansancio. Por esta razón se tomará cinco días de descanso, con nado y contrastes de frío y calor para un mejor post desempeño. Tras dicho período, Valentina se propuso estar al 100% para las prácticas de ciclo olímpico que la llevarán a Tokio 2020.

Palabras de Valentina Carvallo.

Estoy segura que sin el apoyo de Jose, de Luquitas y de mi familia no hubiese sido posible mantenerme en esto los 16 días. Sin duda este desafío fue uno de los más complicados de mi carrera y eso me hace vivirlo de una manera muy especial. No voy a decir que fue fácil. En muchos momentos lloré, quise abandonar y pensaba que no lo lograría, pero siempre encontraba fuerza en mi cabeza y el apoyo de la gente que me acompañaba, de mi familia y de mi entorno.

Fue muy lindo todo y es una alegría que no puedo comparar con otros campeonatos o competencias. Ahora debo enfocarme en mi periodo pre olímpico y creo que 39 Latitudes me sirvió para llegar con más confianza y fuerza que nunca. Me encantaría estar en Tokio.